viernes, 23 de septiembre de 2011

...SIGUE EL HILO

Empujó la pequeña puerta y pasó junto al letrero de piedra maciza donde en letras de metacrilato rezaba “Barthell Corporation”.
Subió las escaleras, saltando de dos en dos los peldaños y entró en el edificio con la  confianza que da la habitualidad. Una gran sonrisa se dibujó en su rostro al saludar a la recepcionista, que alzando la cara cambió inmediatamente su inexpresiva faz de muñeca de cera y su rostro cubierto de pecas se coloreó hasta rellenar la partes blancas. Con un coqueto gesto, sacudió la caoba melena.

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