miércoles, 23 de marzo de 2011

JULIA...

Julia miró con un suspiro de satisfacción su imagen reflejada en el muro de espejo de su nuevo despacho, en lo más alto de una de las nuevas torres de diseño al norte de la capital.
Sobre el sofá de cuero descansaba su  nuevo abrigo de zorros, un caprichito que casi le cuesta el divorcio...
Se sentó delante de la mesa  y como por inercia encendió un cigarrillo y aspiró profundamente...
Sintió el humo penetrar lentamente por su cuerpo y comenzó a mover la cabeza al ritmo del casi imperceptible hilo musical.
Su larga melena cuidadosamente “despeinada” se movía al compás de su cabeza y  reflejos imposibles por obra y gracia del mejor peluquero de Madrid  la hacían parecer un ascua de oro.
Miró el reloj de muñeca y las suelas rojas de sus altísimos zapatos golpearon con impaciencia el enmoquetado piso.
Casi se sobresaltó al oír unos tímidos golpes en la puerta.
 Su esbelto cuerpo a fuerza de horas de gimnasio, vestido con la última colección del modista triunfador de la Cibeles Fashion Week, saltó como impulsado por un resorte, al tiempo que aplastaba el cigarrillo con violencia contra el cenicero de la mesa...
(sigue el hilo...)

2 comentarios:

  1. Sorprendida porque no esperaba visita, taconea hasta el recibidor mientras oye un nuevo timbrazo. Al abrir con energía la puerta, el sobresalto la deja paralizada: un hombre encapuchado la apunta con una pistola.
    - ¿Eres Julia?- ella apenas puede reaccionar mientras camina como los cangrejos intentando huir aún a sabiendas de que no hay escapatoria.
    - ¿Eres Julia? - repite la voz ronca que sale de la capucha- Este es el primer aviso

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  2. Ella, paralizada por el miedo no puede gritar mientras ve como el encapuchado se va cerrando la puerta tras de si.
    Se derrumba y cae al suelo.
    -Julia? Julia??
    Rompe a llorar de nervios...
    -Julia- repite ya mas tranquila mientras dibuja una sonrisa.
    Se levanta del suelo recomponiendose poco a poco; ajustando y colocando la falda, acomodandose el escote, limpiandose la cara... Y antes de volver a su mesa, busca su relfejon y se limpia los ojos.
    Se sienta en su silla de alta ejecutiva, escupe un suspiro y desde el teléfono móvil hace amago de mandar un SMS pero al final se ríe y marca:
    - Julia?

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